Por Jesús Bravo

El director ejecutivo del laboratorio británico AstraZeneca analiza realizar un “nuevo estudio global adicional” para evaluar la efectividad de su vacuna contra el coronavirus, a raíz de los cuestionamientos y preocupaciones de la comunidad científica y los reguladores gubernamentales sobre la eficacia y la seguridad del fármaco.

Las dudas surgieron el pasado día 23 tras la publicación de los resultados preliminares de la tercera fase de las pruebas, la universidad británica reconoce de manera implícita que a la hora de suministrar las dosis a los participantes de los ensayos se partió de un error. El grupo de expertos, liderado por Andrew Pollard y Sarah Gilbert, informó en un principio que la vacuna, ofrecida en dos dosis -preparatoria y de refuerzo-, es efectiva en una media del 70,4 por ciento, aunque la variación en la cantidad de cada dosis afecta al resultado. La Universidad de Oxford, que participa también en este proyecto, admitió que, por equivocación, hubo “diferencias” en la forma de administrar las dosis de su vacuna contra la covid-19 a los voluntarios en los ensayos, pero aclaró que los métodos para medir la concentración del antídoto han quedado ya “establecidos”.

La Organización Mundial de la Salud estableció un objetivo de 50 % de eficacia para las vacunas contra el covid-19, un umbral que Oxford superó pues su fármaco obtuvo un 60 % de eficacia en personas que recibían dos dosis completas.